El ancla contractual no se modifica porque un derivado no cuadre: se abre una alerta de incongruencia y se investiga, pero el maestro no se mueve; el maestro manda, el medido avisa.
No. El maestro contractual no se retoca porque el medido o el presupuestado no encajen. Cuando un derivado se aleja, no se pisa el ancla: se abre una alerta de incongruencia y se investiga la causa. El juicio del practicante es 'el maestro manda, pero el medido avisa': el ancla formal no se mueve, pero un derivado que se separa mucho no es ruido a ignorar, es la señal temprana de que el margen real se está comiendo.
Y ojo con confundir de qué decisión hablas. Si lo que estás decidiendo es tesorería —cuánto cash entra este mes— el que manda no es ningún PEM sino el certificado ejecutado y cobrado: el maestro dice cuánto vale el contrato, el certificado dice cuánto de eso ya has sacado. Para el banco, maestro; para la caja, lo liquidado. Nunca los confundas.
Método de Urban Field Projects, con la voz de Pol. Guía general, no asesoría; el caso concreto lo valida el profesional colegiado. Verdad medida, sin datos de operaciones reales.